Tag Archives: Mariano Rajoy

La pantalla: instrumento de villanos

3 Abr

EVA Y.

Como los grandes villanos: así comparece de nuevo Mariano Rajoy. Amparado por la unidireccionalidad de una pantalla de televisor se dirige cuando quiere y como quiere a la masa alienada, que escucha su mensaje con la mirada perdida y un hilillo de baba cayendo de su boca entreabierta… O eso es lo que le gustaría a nuestro presidente.

Tal vez albergue la esperanza de que aún alguien en este país asuma sus discursos sin cuestionárselos, y probablemente así sea -no hay más que echar un vistazo a las encuestas de intención de voto-; pero la verdadera razón de que Rajoy se sienta cada vez más cómodo tras el plasma es la protección blindada que este le ofrece ante las perversiones inquisitorias de la prensa y de la opinión pública. Rajoy se siente tras esa pantalla como un bebé en el vientre materno: no le importa lo que esté ocurriendo en el mundo exterior ni se preocupa de sus movimientos, solo disfruta de su comodidad mientras todos en el exterior quieren notar su presencia y con una simple patadita se convierten en un torbellino de alborozo. 

Claro está que el sentimiento generalizado de la ciudadanía no guarda ninguna similitud con la alegría, sino con la ira, la rabia, la impotencia y la frustración. Y aún así, seguimos pegados a nuestras pantallas para escuchar lo que dice el Presidente a través de su pantalla. Pantallas dentro de las pantallas.

Esta estructura de muñecas rusas a la que también podemos llamar “metapantalla” ya la hemos visto antes. Ocurre cuando vemos una de esas películas o series en las cuales el villano se comunica con sus súbditos, sus víctimas o sus subordinados a través de monitores. La cultura popular da buena cuenta de esta práctica con connotaciones no precisamente positivas.

El Gran Hermano en 1984 (adaptación de la novela de George Orwell)

Hacia el segundo 55 se puede apreciar la omnipresencia catódica del Gran Hermano, el líder del INGSOC, partido único que en esta ficción gobierna Oceanía. Él también se sirve de las pantallas o “telepantallas” para llegar -y vigilar- a la gente en todo momento con fines propagandísticos, sin que la gente tenga oportunidad de llegar a él (ni siquiera se sabe si existe realmente).  Si Orwell levantara la cabeza tendría motivos para vanagloriarse por su buen tino: lo que en su novela de 1949 era una distopía vagamente futurible se ha convertido en España en un presente con visos de proyecto piloto. Aunque el tono del escritor se alejaba bastante del optimismo y la esperanza al imaginar que algo así pudiera darse alguna vez. 

Dr. Gang en Inspector Gadget

inspector_gadget

El hombre que todo lo ve desde el anonimato. No es el mismo caso que el anterior, pero una vez más la comunicación se establece cuando él quiere y casi siempre para emitir mensajes con órdenes a sus voluntariosos lacayos. Sentado en su silla de estudio, la pantalla le confiere el poder que él desea, que no es más que ese: mandar cuando se le antoja y observar sin ser visto. El primero lo comparte con Mariano Rajoy; el segundo, difiere algo más. Se ve que el Dr. Gang no debe de ser muy agraciado y prefiere las artes sibilinas a las nefastas campañas de imagen del Partido Popular.   

El payaso del triciclo en ‘Saw’

Este títere, que comparte su esencia con cualquiera de nuestros políticos, comparece hasta el cansinismo con las mismas intenciones: dar instrucciones y atemorizar al personal. Que si córtale un brazo y ráscate la espalda con él, que si ábrele el estómago y cómete su digestión… Recuerda mucho al gobierno -a este y a los anteriores- cuando nos dice lo de “venga, va, un esfuerzo… mira que si no lo hacéis no salimos de la crisis ¿eh?” y nosotros pensamos: “No te jo… ¿por qué tenemos que reparar nosotros una avería que han provocado ellos?”. Pues el payaso del triciclo lo mismo: primero se dedica a meterte llaves en los riñones y bombas en el hígado y luego te dice que a ver cómo te apañas para sacártelas.

Seguramente hay más, muchísimos más, aunque estos son los primeros ejemplos que se me vienen a la mente. Y si la cosa sigue así con Rajoy todavía habrá una más: ‘Todas las pantallas del presidente’ 

Esta es la segunda vez que comparece vía plasma en dos meses, pero no va a ser la última. Ya está ajustando el calendario a ver bajo qué pretexto unidireccional convoca a la prensa para la próxima. Que si una Junta Directiva, que si un Comité Ejecutivo… Ya veremos. Porque estas reuniones no son más que eso: pretextos.

Pretextos para lanzarnos órdenes a lo Dr. Gang, instrucciones como el payaso del triciclo o propaganda al estilo Gran Hermano. Mariano Rajoy nos ningunea a la par que se dirige a nosotros. Hoy lo ha hecho con mensajes intimidatorios sobre lo denunciable de la práctica del escrache; con propaganda en forma de falsas esperanzas como la salida de la crisis en 2014 -siempre al año siguiente al que nos encontremos- o discursos tranquilizadores que hablan de la corrupción como algo aislado en España; con instrucciones sobre cómo “remar todos juntos” para salir de este agujero.   

Desde el poco poder que me confiere este blog invoco una huelga de periodistas. No les demos el placer de que sus mensajes nos lleguen, por mucho que vengan acompañados de duras críticas por parte del redactor. Es lo que quieren, que se hable. No dejan que el pueblo se acerque a ellos –y esto viene de lejos– pero ¿cómo hubieran ganado -cómo alguien hubiera ganado- de no ser por la “propaganda” y el uso que hacen de los medios para llegar a todos los hogares? La prensa ha de ser consciente de su poder, y debe hacer uso de él más ahora que la situación es crítica para la profesión.  A ser posible, antes de que todos nosotros seamos sustituidos por pantallas.

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Opening la Botella

19 Mar

ana botella despacho

ENRIQUE LLAMAS

La olímpica ciudad dormía la siesta. Hasta la peineta llegaban ya los bostezos aburridos de quien se ha acostumbrado al nunca acabar. El viento azul, lento y adormilado, limpia el suelo de los panfletos que llaman a los ciudadanos a trabajar de forma voluntaria y a vivir de la inolvidable experiencia de cumplir los sueños de otros. En el perezoso momento en el que uno coordina su cuerpo para dar la vuelta en el sofá sin destaparse, quitándose la legaña del lacrimal, una voz saca de la ineptitud del sueño a los habitantes de la villa. Una voz que ha desayunado las delicias de Viena Capellanes y que, desde su figurada instancia en la que siempre ha sido la capital del vals, ha cambiado su cadencia y su ritmo. Como el tic-tac monocorde del reloj no va ahora esa voz más lenta, ni más rápida, va simplemente distinta, y eso sus electores lo notan hasta el punto que les hace abrir un ojo sin temor a que la legaña quede desprendida de forma brusca.
Y allí está, de nuevo en sus pantallas, igual pero distinta. Aristocrática pero cardada. Viste de blanco y las perlas que la acompañan desde su niñez siguen allí todavía. Pero algo ha cambiado aunque la voz sea la misma. El elector no se da cuenta de qué puede ser, pero al otro lado del plasma el equipo asesor lo sabe y suda sangre, debido también a la cercanía del jueves santo.
Y es que al otro lado todo el mundo suda, todos menos ella, que sostiene los papeles como le fue enseñado en el colegio de las Madres Irlandesas, que como podemos imaginar ni eran madres, ni mucho menos irlandesas. En ese preciso instante abre la boquita de piñón, con los labios estreñidos en británica mueca. Sus asesores yerguen el cuello esperando un sopapo más, los asesores ajenos se congratulan de haber avisado a sus asesorados de lo que iba a pasar. Está a punto de ocurrir, le ocurrió a su marido, al siguiente presidente del Gobierno, al actual. Ella será una más y está a punto de pasar al club. Abre la boca y comienza su entrada en el particular Olimpo.
Horas más tarde, el espectador que despertó de la siesta buscará en Internet el vídeo que pudo observar en directo. Comprobará que lo que vio es cierto, que su edil ya es una más, que no ha defraudado. Y ya de paso mira cómo va eso de los juegos olímpicos, que esta vez no se ha interesado porque la costumbre acaba por oxidar las mejores ilusiones. Y aquí está el peculiar triunfo de su alcaldesa, que ha conseguido hablando en inglés lo que no ha conseguido en cristiano: que la gente se interese por la carrera olímpica de Madrid. Eso sí, nos queda clara una cosa, para siempre, en nuestra mentalidad de electorado de clase media: que, efectivamente, su tailor es rich. Y madrileño.


¿Spoiler o fake gubernamental?

16 Feb

EVA Y.

Desde que comenzó la crisis económica y, sobre todo, desde que esta se convirtió en una mujer hecha y derecha, a todos nos vienen interesando más la política, la economía y el derecho. Seguimos los telediarios, los boletines radiofónicos, la prensa digital y escrita y las redes sociales casi a diario, ávidos de conocer novedades sobre casos de corrupción política o de informarnos sobre acciones de protesta ciudadana.

Quien diga que ‘Cuéntame’ es la serie de más éxito en el momento, miente. Hoy por hoy, la serie con más adeptos en España es la que protagoniza Mariano Rajoy. Creada por la productora El espíritu de la Transición y firmada por los guionistas de ‘Los hilillos del Prestige’, ‘Todo es falso, salvo alguna cosa’ llega a su segunda temporada batiendo récords de audiencias (también en los juzgados) y ofreciendo unas dosis de emoción que bien podrían preceder a un desenlace inminente.

mariano rajoy televisión

Sabemos que El espíritu de la Transición ya ha acabado de grabar todos los capítulos de esta temporada. Y, como siempre, están los típicos listillos que por ‘H’ o por ‘B’ (me aventuraría a decir que en este caso es por ‘B’) ya saben lo que pasa en los próximos capítulos. Estos listillos querrán hacer alarde de su situación privilegiada y tratarán de darte pistas o contarte lo que sucede en las siguientes entregas. O sea, querrán hacer spoiler. Sin embargo, muchas veces lo que se filtra sobre una serie es falso, lo que por Buitrago de Lozoya conocen como un fake.

Pues bien, todo esto para plantearos un caso: no sé si he sido víctima de un spoiler o un fake sobre ‘Todo es falso, salvo alguna cosa’ y quiero conocer vuestra opinión. La semana pasada, yendo en autobús hacia mi casa, se sentó detrás de mí un hombre sobre el que no tengo más referencias que su gusto por las conversaciones telefónicas. Yo no pude más que permanecer y escuchar, y como sus historietas despertaron mi interés  -pese a que podrían fastidiar el seguimiento de mi serie favorita- tiré de bolígrafo y papel y anoté algunas frases.

SPOILER (o fake)

El listillo (al que a partir de ahora llamaremos Pepe) desvelaba cuestiones de guion pero también de backstage. La cosa anda revuelta tras las cámaras. Según Pepe, Ana Mato -una de las actrices que más atención está acaparando últimamente- quería tirar la toalla y dejar la serie tras el giro de su personaje. El equipo de ‘Todo es falso, salvo alguna cosa’ se lo habría impedido por no dar muestras de debilidad en uno de los momentos más importantes para la serie. Otro compañero de reparto, Cristóbal Montoro, abandonará la serie en breves. Las razones serían su mala relación con Luis de Guindos, su poca empatía con los espectadores al subir todos los impuestos y, sobre todo, la amnistía fiscal por él ideada y a la que podría haberse acogido Luis Bárcenas, ya fuera del plantel actoral.

Montoro y de Guindos

Imagen de Elmundo.es

Como contaba Pepe a su interlocutor todo esto ocurriría en una o dos semanas, tras el capítulo especial ‘El debate sobre el Estado de la Nación’ -que como sabéis este año será doble y dedicará un episodio al Consejo Europeo-. La productora El espíritu de la Transición usaría ese capítulo para sustituir a algunos actores impopulares por otros nuevos.

Volvamos a cuestiones de guion con el tema de las auditorías del PP, esas que tanta expectación crearon en un principio y de las que nada hemos vuelto a saber. Resulta que, según Pepe, estaba previsto que el capítulo dedicado a las cuentas del partido -cuyos resultados ya se conocerían- tendría que haberse emitido hace días pero el equipo de ‘Todo es falso, salvo alguna cosa’ lo retrasó por alguna misteriosa razón. 

La última revelación de Pepe a su oyente (y a medio autobús) fue sobre la trama de los sobresueldos que Bárcenas concedía presuntamente a dirigentes del Gobierno. Parece que no ocurrirá gran cosa. Pepe comentaba que al tratarse de un delito fiscal menor de pronta prescripción y, sumando esto a la lentitud de la Justicia, todo rastro de culpabilidad desaparecería sin más ni más. Vamos, que de ser cierto esto sentaría como un tiro a los fans de la serie, peor incluso que el final de ‘Lost’.

Si habéis llegado hasta aquí, cosa que os honraría por vuestra capacidad de consecución, os pido que votéis en la siguiente encuesta.

Y sí… Ahora soy una de esas listillas que quiere hacer alarde de su situación privilegiada.